El alcalde de Miami, Francis Suarez, primer candidato que se retira de las primarias republicanas | Internacional

El alcalde de Miami, Francis Suarez, este mes en un acto de campaña en Bow, New Hampshire.CJ GUNTHER (EFE)

Francis Suarez tira la toalla. El único candidato latino de las concurridas elecciones presidenciales del Partido Republicano ha anunciado este martes que abandona la carrera. El alcalde de Miami no logró siquiera superar el listón de intención de voto y donaciones que se requería para participar en el primer debate entre candidatos en unas primarias en que el expresidente Donald Trump conserva una cómoda ventaja a pesar de (o gracias a) sus problemas judiciales. Suarez es el primero en reconocer que no tenía ninguna posibilidad de lograr la nominación en la Convención Republicana de julio de 2024 en Milwukee (Wisconsin).

”Presentarme a la presidencia de Estados Unidos ha sido uno de los mayores honores de mi vida. Este país nos ha dado tanto a mi familia y a mí. La perspectiva de devolverlo en los más altos niveles del servicio público es una motivación, si no una vocación. A lo largo de este proceso, he conocido a muchos estadounidenses amantes de la libertad que se preocupan profundamente por nuestra nación, su gente y su futuro. Fue un privilegio estar tan cerca de subir al escenario con los demás candidatos en el primer debate de la semana pasada”, ha escrito en un largo mensaje en X, la red social conocida como Twitter.

El candidato cubanoamericano de 45 años señala que tenía muchas ganas de compartir la historia de Miami, que califica como “la ciudad más próspera de Estados Unidos”. “Aunque he decidido suspender mi campaña presidencial, mantengo mi compromiso de hacer de esta una nación mejor para todos los estadounidenses”, ha añadido.

Suarez considera que los republicanos pueden ofrecer una propuesta atractiva a los latinos de Estados Unidos. “Seguiré ampliando las voces de la comunidad hispana, el grupo de votantes de más rápido crecimiento en nuestro país. La izquierda ha dado por ganados a los hispanos durante demasiado tiempo, y no es de extrañar que tantos de ellos encuentren un hogar en el movimiento conservador de Estados Unidos”, ha explicado. En Miami, la capital latina del país, ha logrado mayorías abrumadoras en las dos elecciones a alcalde a las que ha concurrido: en 2017, lo votó un 86% del electorado; un 77% le renovó en 2021 la confianza.

El alcalde de Miami no se ha decantado por ninguno de los candidatos en liza, como hacen con frecuencia los que se retiran “Espero mantenerme en contacto con los demás candidatos presidenciales republicanos y hacer lo que pueda para asegurarme de que nuestro partido presenta un candidato fuerte que pueda inspirar y unificar al país, renovar la confianza de los estadounidenses en nuestras instituciones y en los demás, y ganar”, se ha limitado a decir.

Suarez ha hecho campaña en los primeros estados que votan en las primarias, pero al quedarse fuera de los debates no ha esperado siquiera a que los ciudadanos empiecen a votar. Los candidatos debían tener al menos un 1% de intención de voto a tres sondeos nacionales o una combinación de sondeos nacionales y de los primeros estados de las primarias y un mínimo de 40.000 donantes, con al menos 200 en un mínimo de 20 estados o más, según las condiciones que estableció el Comité Nacional Republicano.

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En su breve candidatura Suarez ha evitado los ataques directos a Trump, al que criticó en el pasado, mientras que arremetía con frecuencia contra Ron DeSantis, el gobernador de su estado, tanto por sus medidas como por su carácter.

Suarez, cuyo padre también fue alcalde de la ciudad, se ha enfrentado a una investigación ética por pagos externos recibidos por consultoría privada a un constructor, destapados por el diario Miami Herald, que aseguró que estaban siendo investigados por el FBI. La Comisión de Ética y Confianza Pública del condado de Miami-Dade está revisando las acusaciones con los fiscales estatales. Suarez ha negado cualquier comportamiento inapropiado.

Pese a la retirada del primer candidato, las primarias republicanas siguen superpobladas. El listón para acudir al segundo debate, previsto para el próximo 27 de septiembre en Simi Valley (California), se eleva. Los candidatos necesitarán contar con 50.000 donantes y deberán tener al menos un 3% de intención de voto en dos encuestas nacionales o un 3% en una encuesta nacional, así como en dos encuestas de cuatro de los primeros estados en votar: Iowa, Nuevo Hampshire, Nevada y Carolina del Sur.

Eso puede dejar fuera de combate a dos de los ocho candidatos que participaron en el primer debate: Asa Hutchinson y Doug Burgum, que no pasan del 1%. Trump, pese a haber retrocedido más dos puntos en la última semana, aún cuenta con un 49,9% de intención de voto, muy lejos de Ron DeSantis (14,6%), según la media de encuestas de FiveThirtyEight. Vivek Ramaswamy (9,9%) se afianza en la tercera posición, mientras que Nikki Haley (5,3%) ha superado a Mike Pence (4,5%) tras el debate. Chris Christie (3,7%) y Tim Scott (3,2%) tienen también casi garantizado participar.

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