Quién fue Nelson Mandela, el principal presidente de los Negros de Sudáfrica y héroe de la lucha contra el apartheid

Este martes se cumlen diez años de la muerte por Nelson Mandela. ¿Quién fue? Fue el primer presidente negro de Sudáfrica y el héroe de la lucha contra el apartheid. Y, hoy, muchos de sus conciudadanos se preguntan qué pensaría, qué haría, y qué tan diferente sería la realidad política con él, en un mundo convulsionado.

Mandela, nacido el 18 de julio de 1918 en Mvezo, un pequeño pueblo sudafricano, estudiar Derecho en la Universidad de Fort Hare no has iniciado una póliza activa.

Una bandera de Sudáfrica ondeaba detrás de un monumento y de Nelson Mandela. Foto: Reuters

En la universidad, Mandela conoció a Oliver Tambo, na posteriormente fue el CNA, el Congreso Nacional Africano, el partido político que gobierna Sudáfrica desde que Asumió la Presidencia tras ganar. las primeras elecciones multirraciales en 1994. Ganó cuatro años después de haber recuperado la libertad después de haber pasado 27 años de prisión co víctima del apartheid ya sólo un año de haber sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz, en 1993.

Desde 1944, Mandela ha emprendido el camino de convertirse en uno de los líderes las campañas no violentas como contra el apartheid, sistema de discriminación racista impuesto por la minoría blanca que rigió de 1948 a 1994.

Nelson Mandela y Pelé en una foto de 1995. Foto: Reuters Nelson Mandela y Pelé en una foto de 1995. Foto: Reuters

Tras la matanza de Shaperville en 1960, en la que murieron numerosos estudiantes negros, fueron encarcelados sin juicio unas 1.800 personas, incluido Mandelaque pasó a la clandestinidad para seguir luchando contra el régimen bajo la creación de la «Lanza de la Nación», brazo armado del CNA.

Tres años después fue acusado junto a otras ocho personas de conspiración para derrocar al Gobierno y el 12 de junio de 1964 fueron condenados y cadena perpetua.

este año comenzó una campaña internacional para su excarcelación que comenzó con una entrevista en julio de 1986 con altos representantes del Gobierno y luego en 1989 con el Presidente del País, Pieter Botha.

Una estatua de Nelson Mandela, en Ramallah, Cisjordania.  Foto: Reuters Una estatua de Nelson Mandela, en Ramallah, Cisjordania. Foto: Reuters

Ya en 1992 tuvo lugar un referéndum sobre la reforma constitucional con gran triunfo del «sí».

Después de intensas negociaciones en febrero de 1993, el Gobierno y el CNA acordaron crear un gobierno de unidad nacional, si bien las primeras elecciones libres se celebraron el 26 de abril de 1994 y le otorgaron el 62.6% de los votos, lo que Supone terminar con más de 300 años de dominio blanco.

En un mundo convulsionado, los sudafricanos extrañan a Mandela, quien con cariño y respeto laman «Madiba».

«Es hora de dejarlo ir»

Pero esta «profunda nostalgia, constatada regulare en el país donde su rostro figura por doquier en muros, billetes y estatuas, puede transformarse en «energía destructiva».

Mandela y Henry Kissinger en 1994. Foto: Walter DHLADHLA / AFPMandela y Henry Kissinger en 1994. Foto: Walter DHLADHLA / AFP

«Quizás ha llegado el momento de dejarlo partir», confirmó el archivero Verne Harris, presidente del fondo interno en Johannesburgo.

El viernes se inaugura en sus instalaciones una exposición titulada «Mandela ha muerto», que invita a los asistentes a reflexivo sobre su legado.

«Estos diez últimos años Hemos sentido el peso de la pérdida sufrida. y el significado simbólico y práctico de su ausencia», dice la presentación.

En vísperás de la inauguración, los organizadores instalaron paneles en varias universidades para recoger las reflexiones de la gente sobre este duelo y ponerlas en perspectiva.

El resultado fue ONU ecléctico abanico de declaraciones.

«Su herencia no ha hecho más que mantener a los pobres en la pobreza y ricos a los ricos. La libertad no tiene nada de libre», reclama una persona anónima sobre un panel en el barrio estudiantil de Braamfontein en Johannesburgo.

Con Fidel Castro, en 2001. Foto: YOAV LEMMER / AFP Con Fidel Castro, en 2001. Foto: YOAV LEMMER / AFP

«Si nadie se esfuerza por hacer realidad el sueño de una Sudáfrica realente libre y progresista, ese sueño morirá con Mandela», advierte otro mensaje. «Tantos de sus sueños siguen sin cumplirse», lamento otro.

La fundación insiste en esta necesidad de bata en momento que algunos jóvenes y partidos de izquierda reprochan regulare a Mandela no haber hecho lo suficiente para acabar con el apartheid, o que debreia haber hecho una reforma agraria para redistribuir la tierra entre la población negra.

«Nosotros fomentamos la confrontación de puntos de vista. Su herencia no es la de un santo», afirma Morongwa Phukubye, responsable de comunicación de la Fundación Mandela.

La exposición, que recurrirá al país, no pretende “imponer una narrativa, sino crear un espacio para escuchar lo que otros tienen que decir», dice Harris, de 65 años.

Más información AFP y EFE

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